SantiaGOL Llop Indacochea

"El objetivo de este blog es compartir mis ideas y opiniones sobre el interesante pero siempre emocionante mundo del deporte rey por excelencia"

domingo, 20 de marzo de 2011

El mejor de los equipos

No existe Champions League, Mundial de Fútbol o Derby español que se compare con las gloriosas jornadas futbolísticas vividas a lo largo de más de una década con mis siempre y buenos amigos del cole, la prom 34 del Liceo Naval “Almirante Guise”. Es por eso, que desde otro continente les dedico estas simples palabras con motivo de agradecer algo llamado más que amistad a través de todo este tiempo.

Hace varios años un grupo de grandes peloteros tomó por costumbre el juntarse aproximadamente una vez a la semana para desarrollar en el rectángulo lo que considerábamos el mayor de fútbol de calidad a nuestro sabio entender, éramos un grupo de aproximadamente diez o doce personas, que nos suponíamos los mejores exponentes del deporte rey por excelencia. Lo más grandioso de esta situación es que la costumbre se mantuvo por más de diez años y en diferentes versiones. Fueron momentos inolvidables, donde jugábamos a ser Messi, CR7, Iker, Villa entre otros. Eran momentos memorables, en los que se dejaba de lado todo, por todo me refiero a universidades, estudios, enamoradas, trabajos, etc. Eran minutos en donde nos jugábamos más que una simple pichanga, nos jugábamos el honor de tener ese privilegio semanal de ser convocado entre los diez o catorce mejores exponentes para jugar entre nosotros o enfrentar a otros adversarios de otras promociones, colegios etc.

Durante todos estos años, se jugaron diversas versiones, cuadrangulares, triangulares, partidos 86 contra 87, y cómo olvidar los famosos clásicos “Naranja – Galácticos”, hago un paréntesis para reconocer la superioridad de los galácticos a lo largo de los encuentros disputados.

Sin embargo, pese a sus diferentes versiones, como todo buen equipo de fútbol, la base se mantuvo, éramos un grupo que nos conocíamos a la perfección, sabíamos de las virtudes y defectos de cada uno, había tanta sincronización que antes del pitazo inicial en cada encuentro ya sabíamos donde se pararía cada jugador sin hablar y lo que cada uno tenía que hacer en el rectángulo de juego. Ahora que me encuentro a varios kilómetros de ellos y he tenido la oportunidad de compartir cancha con otras personas, déjenme decirles no habrá equipo de fútbol, de fútbol 7, o de fulbito que se compare con ustedes. Bien lo dijo el flaco Menotti, el fútbol para jugarlo bien debe ser de calidad y la calidad es el respeto por el público. En lo personal, este grupo cuajado a lo largo de varios años se conocía de memoria y pese a tener partidos buenos y malos, nunca se olvidó de esa identidad que nos unía y de nuestro estilo de juego, haciendo la combinación perfecta con la garra y coraje que se necesita para jugar el deporte rey.

En el arco teníamos al gran Pitu, un arquero de aquellos, excelente achique, algo flojo en los saques, pero se ganó a pulso el puesto indiscutiblemente por la seguridad que nos brindaba. Un arquero que pediría cualquier equipo sin lugar a dudas.

Por la derecha, siempre se paraba Mario, que con su contextura física imponía respeto desde antes del inicio del partido, un lateral poco técnico y que no se caracterizaba por su ida y vuelta, sin embargo, usaba su inteligencia mental para dar salida por las bandas, muchas veces apodado el Memo Salas.

No se concibe un equipo sin Conejo, un central por excelencia, imponiendo siempre respeto con el juego aéreo y pases largos, limpiando la cancha como pocos saben hacerlo.

Por la banda izquierda, siempre el indiscutible Alejo, bien dicen que no existe zurdo malo, pues esta no es una excepción, solo los rivales podrán dar fe de su velocidad y su letal disparo rompiendo redes a cualquier portero iluso que trataba de impedirlo. Tiene una ida vuelta envidiable, pudiendo jugar como lateral o volante sin ningún problema.

La cuota catalana la ponía el Xavi Rangel, un jugador distinto, con mucha visión de juego, el típico Tiqui Taca, una máquina de pases y organizador de buen fútbol, el típico volante de primera línea de buen pie, quien crea las jugadas y siempre se encuentra en posición de recepción.

La cuota de garra la ponía Renzo, el típico delantero que sabe fijar a los centrales, empleando la fuerza física para pelear a cuanto se le interpusiera en el área, el olfato de nueve era su principal virtud, nunca daba un balón por perdido, en resumen un cazador de goles, sabiendo jugar de espaldas sólo, como pocos “nueves” suelen hacerlo. Pese a su corta estatura, se las ingeniaba para participar en el juego aéreo, deslumbrándonos más de una vez con goles de tijera, chalacas y acrobáticas maniobras.

La picardía en el equipo la ponía el buen Chichi, un jugador totalmente atípico, mentalmente rápido pero físicamente lento, un falso diez, sin embargo, su colaboración con el pase en corto o buscar los vacíos para asociarse con los delanteros era su principal virtud, creando jugadas típicas del fútbol peruano de los setenta y que descolocaban a cualquier defensa que trataba de limitar dichas acciones.

La cuota de inteligencia la ponía nuestro Capitán, el patrón del equipo, quien antes de cada encuentro analizaba al rival y daba las disposiciones tácticas a cumplir, un central por excelencia, con exquisita técnica en sus pies para dar salida y participar en el juego, su voz de mando era indiscutible, así como el liderazgo que ejercía en el terreno de juego con elegancia y sabiduría, me refiero al Can, quizás nunca le dije esta frase, pero realmente es una pena que no hayas sido futbolista profesional, quien perdió no fuiste tú, fue el fútbol peruano e internacional. El distinto de la cancha, quien sabía jugar en cualquier posición dependiendo de las circunstancias en cada partido, ya sea como defensa central, como lateral, como medio centro y hasta cuando jugó de nueve cumplió a la perfección. Aunque físicamente no la portaba la cinta siempre la llevó él. 
Existen y existirán pocos jugadores con dicha visión de juego y con esa técnica tan exquisita, exclusiva y elegante para tratar a la redonda.

Pasará el tiempo y me quedaré con la memoria de todos los partidos disputados a su lado. Realmente, espero que les gusten estas palabras y que les vaya bien a todos y cada uno de ustedes.

Un fuerte abrazo,

Santi.



sábado, 19 de marzo de 2011

Un partido de Buen Rollo.

Los pocos lectores de este blog se habrán podido dar cuenta, que como su nombre propio lo dice, SANTIAGOL es un blog dedicado fútbol, sin embargo, hoy haré una excepción. Las siguientes palabras van dedicadas a un partido de fútbol peculiar, llamado nuevo trabajo.

Hace unas semanas recibí la convocatoria para poder jugar un partido de fútbol, en Madrid, dicho encuentro tendría dos tiempos definidos, al no ser un partido común y corriente, digamos que cada tiempo duraría aproximadamente cinco días, en los cuales, quienes clasificarían a la siguiente etapa de este torneo deberían ser quienes muestren a lo largo de estos tiempos mucha actitud.

El árbitro pitó el inicio del partido y a los poco segundos de que el esférico ya estaba en juego me pude percatar que habían jugadores de mucha calidad y con mucho recorrido a cuestas. Me sentía en desventaja, era el típico jugador extranjero que llega a un equipo con muchas expectativas y tiene poco tiempo para adaptarse y conseguir el titularato del equipo.

Tal como comenté hace algunas líneas, no tenía experiencia en este tipo de encuentros decisivos, el idioma era un factor en contra y lo más importante no había tiempo para excusas. Había que jugar y ganar.

Sin embargo, pese a todas estas circunstancias, encontré un vestuario sumamente agradable y acogedor, con jugadores que provenían de diversas ciudades, pero con las mismas intenciones que las mías, es decir, clasificar a la siguiente etapa habiendo firmado el tan ansiado “documento”.

El equipo integrado por trece jugadores se afianzó en la cancha, pudo jugar en conjunto. Cumplió el primer MOUndamiento: “Las estrellas no son los jugadores, es el EQUIPO”, y gracias al “buen rollo”, todos pudimos cumplir la clasificación a la siguiente etapa del torneo.

El torneo aún no acaba, falta demostrar lo más importante. Sin embargo, estoy seguro y convencido que todos harán grandes partidos en sus tiendas y serán goleadores de MTT.

Le deseo lo mejor a cada integrante de este equipo.

UN ABRAZO DE GOL.

SANTI.

sábado, 5 de marzo de 2011

Los Partidos de los Jueves

Estas son unas palabras dedicadas a la columna vertebral del equipo de fútbol 7 de los Jueves por la noche en el Club Árabe. Es decir para Eloy, Juanra y Coco.

Hace unos años unos amigos de Trujillo tomaron la iniciativa de jugar todos los jueves a las 10 pm en el club árabe. No se trataba de cualquier tipo de partido, eran partidos en donde se dejaba todo en la cancha, en donde tratábamos de lucirnos, donde jugábamos a ser Messi, CR7, Piqué, Casillas; una cancha en la cual, corría sudor, sangre y esfuerzo; un momento en el cual, se dejaba de lado el trabajo, las novias, las esposas, los estudios y se trataban de 60 minutos del mayor fútbol de calidad a nuestro entender, en los cuales creíamos que disputábamos una final de Champions League, o una final de una Copa Mundial, un partido en el cual se respiraba el stress por querer ganar el partido, por querer hacer los mejores goles, donde sufríamos por cada caño, donde gritábamos cada gol; se trataba de un momento glorioso para este grupo de simples futboleros.

Como mencioné líneas arriba, como todo buen equipo de fútbol, siempre hay una columna vertebral que respetar, algo que se conoce como los jugadores más importantes de cada línea para el Director Técnico. No es casualidad el hecho de haber compartido tantos partidos durante tres años consecutivos con los jugadores que mencioné. Una columna vertebral impregnada de magia y seriedad para enfrentar al rival de turno de los jueves.

En el arco teníamos al gran Juanra, un arquero de aquellos, un líder nato, con voz de mando, quien jamás tiene miedo de poner el pecho o la cara para salvar su portería, algo irregular y emotivo, sin embargo, es un arquero que siempre pediría en cualquier equipo, en cualquier pichanga y ante cualquier circunstancia.

El jugador diferente del equipo era zurdo, bien dicen que no hay zurdo malo, pues bien, no es una excepción, se trata del talentoso del equipo, quien definía los partidos, quien aprovechaba aquella potencia en la pierna izquierda para romper redes y quebrar manos de aquellos arqueros que nunca pudieron con dichos disparos, se trata del buen Eloy, un jugador multifuncional, quien se adaptaba a determinada posición, dependiendo de las circunstancias del partido. Tuve el placer de jugar con él desde los diez años, y en todo puesto que jugó cumplió. Lo vi de defensa central, de lateral izquierdo, de volante, e incluso nunca desentonó como nueve. Es una pena que no te hayas hecho jugador de fútbol profesional, quien perdió no fuiste tú, fue el fútbol.

Finalmente, tenemos a Coco, la Aduana del equipo, el físicamente lento, pero mentalmente rápido, un falso diez, quien se encargaba de distribuir el balón, y de probar su disparo de larga distancia, con grandes asistencias de gol, era la voz representativa del equipo, el líder, el mandamás, quien se encargaba de las convocatorias de los jueves. Todos sabíamos que si jugábamos mal, deberíamos esperar la oportunidad traducida en la llamada del Sr. Pollard para que nos vuelva a convocar. Aunque nunca la portó, la cinta la llevaba él.

Ahora que me encuentro a miles de kilómetros de ellos, solo les quería decir, que hasta ahora no encuentro jugadores con aquellas características, que vivan el fútbol, como lo viven ellos, que te den esa tranquilidad de jugar con gente que sabe, esa confianza de mandar un balón al área y saber que tienes a Juanra atrás, esa confianza de tener a Eloy y que sabes que en cualquier momento un disparo de él, se traduce en gol, o la confianza de tener un líder siempre apoyando como Coco. Espero que les vaya bien.

Un fuerte Abrazo de Gol a los tres.

El Caudillo.

viernes, 4 de marzo de 2011

FÚTBOL (I)

El objetivo de crearme un blog relacionado al fútbol es simplemente un pretexto o una forma mediante la cual, puedo escribir y expresarme del deporte rey por excelencia. Para los que me conocen, saben que me gusta el fútbol demasiado, sin embargo, me puse a pensar hace unos días, que tras los pocos artículos que he posteado, debería hacerme la pregunta: ¿Qué es el fútbol? A priori, respondería que podría tener muchos significados, como ocurre usualmente con las palabras que suelen tener diversas acepciones. El fútbol es un deporte, es espectáculo, es una ciencia…Podría escribir miles de palabras para responder esta simple pregunta, pero que a la vez me resulta tan compleja, porque este deporte que une a miles de personas, sociedades, países, culturas, es arte por excelencia.

Es por tal motivo, que no podría ensayar una respuesta sencilla para definir o conceptualizar al fútbol, podría, quizás, redactar miles de vocablos con el objeto de contestar dicha interrogante. Y, es que eso es lo lindo del fútbol, que admite varias opiniones y conceptos, que se presta a largas horas de discusión, análisis, críticas.

Tratemos de responder ¿Qué es jugar bien al fútbol? Y créanme que podríamos encontrar miles de respuestas diferentes entre los más entendidos, cada persona tendrá su forma de concebir una respuesta y las opiniones distarían muchas de otras. Repito esto es lo más hermoso del mismo, que admite muchas palabras para ensayar una simple o compleja respuesta.

Sin embargo, no perdamos de vista que se trata de un espectáculo, que aunque no haya sido objetivo del mismo une a millones de personas, de diferentes razas, clases sociales, países etc. Al tratarse de un espectáculo, me gustan los equipos que se lo brindan a los hinchas y sus aficionados, es decir, tratan de no perder sus objetivos como lo pueden ser, la liga de su determinado país, copas internacionales, entre otras, pero a la vez, realizan o por lo menos tratan de obtener sus resultados, tras una metodología de preparación, una ideología de fútbol, una idea definida de juego, con todo un plan de trabajo a largos años, apostando por jugadores de las canteras, por aquellos jugadores menores que han interiorizado una metodología determinada a fin de implantarla cada vez que saltan al campo de juego. Se debe premiar a estos equipos, debido a que lo que imparte en la sociedad llamada FÚTBOL es mucho más que un campeonato o una Copa Internacional. Aportan jugadores de divisiones menores al fútbol, a ellos mismos, a las selecciones de sus respectivos países. Estos equipos no son meros resultadistas y no necesitan de grandes contrataciones que a la vez requieren de resultados rápidos.

Imitar y copiar no siempre es malo, ojalá hubieran más equipos que siguieran el ejemplo de algunos clubes de fútbol que aportan bastante en diversos aspectos con objetivos claros a largo y mediano plazo, que apuestan por sus canteras y lo más importante apuestan por un ESPECTÁCULO con una identidad definida. No es casualidad lo que ahora representa el Barcelona F.C. o lo que hace hoy por hoy en la Bundesliga el Borussia Dortmund, solo por citar dos ejemplos.

Continuará……