Desde hace ya varias semanas la prensa deportiva y los aficionados al fútbol ponían en tela de juicio la continuidad de José Antonio Camacho al frente del Club Osasuna a raíz de los malos resultados obtenidos en los últimos partidos de la Liga Española. El lunes 14 de febrero sucedió lo que muchos esperaban, la destitución del Director Técnico. Mucho se especula y se especulará acerca de tal hecho. Lo puntual es que hoy ya no va más como Comandante de un buque rojillo que prácticamente se ahoga en el océano llamado Liga y podría desembocar en mayo en la orilla de la zona roja del descenso.
La temporada pasada en la jornada 23 el equipo navarro tenía los siguientes números:
- Puesto 9º, con treinta puntos.
Hoy estos son los números de los rojillos:
- Puesto 18º, con veintidós puntos.
Tras ver los números, surge la siguiente pregunta: ¿Qué haría pensar que después de un año en la misma jornada el Osasuna podría optar un mejor puesto o mejores números que los anteriores?.
La plantilla de jugadores en líneas generales se mantuvo. El comando técnico se mantuvo. Monreal, de los más destacados en el equipo rojo, sufrió una lesión que lo alejó de las canchas, sumando el hecho que Juanfran viste actualmente la camiseta del Atlético Madrid. Es decir, no sería ilógico pensar que los del Reyno de Navarra podrían estar ocho puntos menos en la jornada 23 a comparación de la temporada anterior, debido a que cambios en el club en sentido general no hubo.
Para un plantel corto, como en este caso, se le hace complicado afrontar torneos largos como el español, el cual por su sistema premia a quien fue el mejor a lo largo de toda la temporada, a diferencia de lo que ocurre en los torneos sudamericanos, los cuales, por lo general suelen dividirse en Torneos Apertura y Clausura.
Habría que plantearse si la decisión tomada sobre la salida de Camacho es favorable o desfavorable al club.
Siempre he creído que si un equipo pelea por salvarse del descenso, se debería analizar muy detenidamente si lo más conveniente es el cambio de Director Técnico. Pese a todos los cuestionamientos recibidos por parte del ex – entrenador en mención, él conocía a los jugadores, los jugadores lo conocían a él; un entrenador nuevo partirá prácticamente de cero, con una liga avanzada, con presión encima de resultados, no hay tiempo para experimentos; los jugadores deberán adaptarse rápidamente a él y viceversa; impondrá nuevos sistemas de juego, los cuales por lo general requieren de repeticiones y de tiempo para poderlos entender y aplicar. No hay tiempo para aprender en este momento.
Como todos ustedes saben, el deporte rey no es una ciencia exacta e inclusive es impredecible, es por eso que nos gusta tanto. Habrá diversas opiniones con respecto a este tema, sólo el tiempo se encargará de darnos o no la razón, sobre llegadas de nuevos entrenadores con campeonatos avanzados a equipos que pelean fecha a fecha por permanecer en el paraíso de la Liga y no descender a los infiernos de la segunda división. ¿Será un cambio positivo o negativo?.... Esperemos.
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